lunes, 31 de agosto de 2009

Allí donde solíamos gritar

¿A que no sabes donde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar
diez años antes de este ahora sin edad,
aún vive el monstruo y aún no hay paz.


Y en los bancos que escribimos
medio a oscuras, sin pensar,
todos los versos de "Heroes"
con las faltas de un chaval, aún están.


Y aún hoy,
se escapa a mi control,
problema y solución,
y es que el grito siempre acecha,
es la respuesta.


Y aún hoy,
sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.


Tengo un cuchillo y es de plástico
donde solía haber metal,
y el libro extraño que te echó de párvulos,
sus hojas tuve que incendiar.


Y en los hierros que separan
la caída más brutal
siguen las dos iniciales
que escribimos con compás,
ahí están.


Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que
té hundirá y me hundirá,
y solamente el grito nos servirá,
decías "es fácil" y solías empezar.


Y es que el grito siempre vuelve
y con nosotros morirá,
frío y breve como un verso,
escrito en lengua animal.
¡Y siempre está!


Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.


Vertical y transversal,
soy grito y soy crital,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me provocabas aullar.


Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.
Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.


¿Porque gritaba?
Lo sé y tú no,
no preguntabas,
tú nunca, no.


1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando la luna)
Love of Lesbian

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jehjehjeh... ya te he leído. He satisfecho mi curiosidad y me he quedado tan ancha.
Me ha gustado, y me he dado cuenta de que escribes hacia dentro, como yo... cuando digo hacia dentro, me refiero a que escribes sobre cosas que tú conoces, sin dar detalles sobre ello y eso les da un aura de misterio a tus poesías... mientras iba leyendo me habría gustado tenerte ahí al lado para irte preguntando por las situaciones que las generaron todas... ¡¡aunque entiendo que eso sería escarbar demasiado en tu intimidad!!

Te he llamado hace un rato pero no has atendido. Te he imaginado rebuscando con cara de urgencia en tu bolso enorme y me he reído sola durante un rato. Ya hablaremos otro día.

Un abrazo:

Anónima (y sé que no sabes quien soy jejeje).