Late bajo mi carne
el supremo de los anhelos
utopía en la desdicha,
motor insaciable
al abrir la boca
y respirar
ilusión de control que me sustenta
ineludible pan para los vivos
regalo olvidado
que buscamos
escarbando ansiosamente
en jardines
donde sólo hay
mierda
sólo espero no volver
a vendar mis ojos
que no se escurra
entre mis dedos
como las arenas del tiempo
Si es necesario
taparé
todos
los orificios de mi cuerpo
por temor a olvidar de nuevo
dónde enterré mi único tesoro
dónde enterré esta vez
mis ganas
viernes, 3 de julio de 2009
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