martes, 2 de junio de 2009

exceso de equipaje

Y no sé si puedo controlar
este imperioso impulso hedonista
que bordea
al más puro narcisismo
y me lleva a escribir

como cuando era más niña
y necesitaba dejar constancia
de mi emocionante vida
y sus acontecimientos

Tal vez sea comprensible
si observamos el conjunto
si creamos un contexto
de una sociedad adolescente
e insegura

de topos que viajan
de la madriguera
al trabajo

que viven la semana
como un pesado intermedio
antes de llegar de nuevo
al centro comercial
al fiel televisor
al opio del bar
o al riguroso cuarto de hora
de cópula

y por momentos me preocupo,
de veras que lo hago
pero no veo el final

y me canso


de todos modos
ahora no importa
porque preparo mi maleta

y todo eso pesa tanto
que me cobrarían demasiado
para subirlo al avión

Ella quería hacer una pintada

Ella quería hacer una pintada

una
puñetera
pintada

quería ensuciar un nombre
con una blasfemia eterna

- mira que, con lo caro que es
el mármol, hija mía-
le dijo aquella mujer
que no había visto en su vida

y yo (respondió ella)
cuánto

cuánto
valgo
yo